Programa Ecumenico Sobre
Centroamerica Y El Caribe
(EPICA)
Aprobado 13 octubre, 2001
Por la Mesa Directiva de EPICA
La Misión de EPICA
EPICA es una organización independiente, inspirada
en la fe cristiana en solidaridad con los pueblos oprimidos de las Américas.
Buscamos:
Proveer recursos para el análisis político,
la reflexión espiritual y la acción social, ayudando
a que se escuchen y den a conocer las voces, perspectivas y movimientos
del Sur(1).
Fortalecer los lazos de solidaridad con organizaciones
y movimientos populares del Sur.
Despertar la conciencia crítica en el pueblo
estadounidense sobre el impacto de la globalización económica,
el militarismo(2), y el neo-liberalismo en las Américas,
y la lucha de los pobres para crear alternativas justas y pacíficas.
Mobilizar a nuestra base a denunciar a las multinacionales
estadounidenses y a las instituciones internacionales que son causa
de la injusticia económica, la violencia y la exclusión
en las Américas.
(1) El "Sur" lo entendemos
como la parte del mundo (que también incluye regiones y pueblos
de Estados Unidos), donde el sistema económico margina y excluye
a la mayoría de la población.
(2) Por militarismo entendemos la
tendencia de la sociedad y la cultura de aceptar y hasta
glorificar la violencia y las acciones militares como soluciones a los
problemas.
La Historia de EPICA:
Solidaridad con los pobres de las Américas
EPICA fue fundada en 1968 como una organización
en solidaridad con los pobres de América Latina en su lucha para
construir una sociedad más justa, por un lado, y por otro para
desafiar las injustas políticas tanto económicas como
militares de Estados Unidos hacia América Latina y el Caribe.
A través de los años, dentro del contexto del apoyo estadounidense
a estructuras injustas y a dictaduras represivas en la región,
EPICA ha ido trabajando para dar a conocer los puntos de vista de los
pobres de América Latina, y a la vez ir educando a gente de Estados
Unidos para que defiendan los derechos humanos, apoyen movimientos de
paz y justicia y modifiquen la política exterior de su país.
EPICA ha trabajado en coalición con otras organizaciones
nacionales para abogar por la causa de los pobres en América
Latina y el Caribe, y ha ayudado a crear un número de redes de
acción popular en solidaridad con los pueblos oprimidos de las
Américas. En los años 80, EPICA se fue enfocando más
concretamente al área geográfica de Centroamérica
y el Caribe, jugando un papel clave en el Movimiento Santuario de Washington,
DC. En los 90, EPICA expandió su área de interés
también a México.
EPICA ha desarrollado un número de sólidos
programas para cumplir con su misión. EPICA tiene un departamento
de publicaciones que produce libros y reportes varios, tanto en inglés
como en español, dirigido a grupos de iglesias, aulas universitarias
y organizaciones de paz y justicia, sobre temas de análisis,
globalización, la mujer, la iglesia, ficción y poesía.
EPICA ha organizado también viajes de estudio con el fin de fomentar
los encuentros persona-a-persona a través de delegaciones a la
región, capacitando de esta manera a cientos de estadounidenses
quienes, a través de viajes a Centroamérica, México
y el Caribe, aprenden en vivo sobre las experiencias y organizaciones
de los pobres, para luego volver a su país y concientizar a otros(as)
para que traten de cambiar la política exterior de Estados Unidos
hacia la región.
Transiciones recientes: Alternativas a la
globalización multinacional y al militarismo
En la década pasada, la realidad política
en América Central, México y el Caribe ha ido cambiando
radicalmente. Los cambios de gobierno en Nicaragua y las soluciones
negociadas a las guerras de El Salvador y Guatemala han traído
formalmente la paz a América Central. La democracia formal también
se ha instaurado en Haití. Sin embargo, los problemas de fondo
van más allá de los conflictos políticos en la
región y no han sido resueltos, como nos lo ilustra el ejemplo
de la insurrección zapatista del sureste de México, que
comenzó el mismo día en que daba inicio el Tratado de
Libre Comercio para Norteamérica (TLC).
En la década anterior, EPICA se ha enfocado primordialmente en
asuntos posteriores a la guerra, tales como la verdad, la justicia y
la reconciliación, así como en el desafío de ir
construyendo una verdadera sociedad civil en esas nacientes democracias.
Pero así como la realidad de América Central, México
y el Caribe ha cambiado, EPICA también ha ido cambiando para
poder responder de manera más efectiva a los signos de los tiempos,
haciendo hincapié en las raíces de la violencia económica
y apoyando alternativas más justas en las que los pobres puedan
ser agentes de su propio destino.
El obstáculo más grande para la paz hoy
en día, es el impacto negativo de las políticas neoliberales
en la vida de los pobres. El hecho de que los pobres puedan comer o
morirse de hambre, de que puedan trabajar la tierra o terminen laborando
en maquiladoras a cambio de salarios de miseria -maquiladoras que se
multiplican por toda la región-, depende más de las decisiones
del Banco Mundial y el FMI, de los tratados de "libre comercio"
y de las compañías transnacionales, que de sus propios
gobiernos o comunidades locales. Sobrevivencia, más que desarrollo,
es lo que caracteriza la situación de los pobres en la región.
Con el fin de luchar por un mundo más justo, por tanto, no sólo
la política de Estados Unidos debe ser confrontada ahora, sino
también los intereses económicos de las grandes compañías
transnacionales.
Durante los últimos tres años, EPICA
ha jugado un papel importante en la formación de la Convergencia
de Organización de Movimientos de Pueblos de las Américas
(COMPA), una red continental de organizaciones populares de 16 países
latinoamericanos, que trabajan por alternativas viables a la globalización
y al militarismo en el Continente. Al mismo tiempo, EPICA diseñó
una nueva serie de talleres de educación popular para capacitar
a jóvenes inmigrantes latinos en técnicas de liderazgo,
y proveerles de herramientas de análisis crítico sobre
la sociedad que les rodea, reafirmándoles su identidad cultural
y apoyándoles para organizarse y transformar su realidad local.
Al igual que en América Central, México
y el Caribe, la realidad de los inmigrantes latinos en Estados Unidos
en general y en el área de Washington en particular, ha ido cambiando
también en la década pasada. Las oficinas de EPICA se
encuentran entre los límites de los barrios Mount Pleasant y
Columbia Heights; ambos vecindarios han sido testigos del crecimiento
impresionante de su población latina en los últimos 15
años. Los habitantes de estos barrios han sufrido discriminación
racial, dificultades económicas y terribles dificultades para
conseguir su residencia legal en este país. Como gente explotada
en estados Unidos, ellos son también parte del "Sur"
geopolítico, ya que son pobres marginados y excluidos del sistema
económico dominante. Y al irse ya conformando una segunda generación
de inmigrantes latinos en nuestro vecindario, EPICA desea comprometerse
a "acompañarlos" en su caminar de ir desarrollando
su propio liderazgo, transformando su realidad y reafirmando su propia
cultura.
En la reunión de la mesa directiva de EPICA
en octubre pasado, decidimos adoptar un plan estratégico a tres
años, para buscar alternativas a la globalización y el
militarismo, y también para trabajar más de cerca con
la comunidad latina inmigrante de Washington, DC. Estas reflexiones
tuvieron lugar después de la tragedia del 11 de septiembre. Tanto
la directiva como el personal que trabajamos en EPICA, hemos denunciado
unánimemente la horrorosa e injustificable violencia ocurrida
ese fatídico día, pero al mismo tiempo expresamos un desacuerdo
profundo con la decisión del gobierno estadounidense de responder
militarmente a los ataques. Creemos que una solución militar
al conflicto está destinada a causar la muerte de muchas personas
más, sobre todo civiles inocentes, al mismo tiempo que aumentará
el odio que en muchas partes del planeta ya se siente contra Estados
Unidos, y hará crecer la espiral de violencia en el mundo. Y
todo esto al tiempo de que no se están contemplando alternativas
contra la miseria deshumanizante y la exclusión causadas por
la globalización económica.
Desde esta perspectiva, EPICA sigue trabajando para
educar a la gente sobre las causas sociales, económicas y sociales
que resultan en violencia, y sobre alternativas para una paz basada
en la justicia. En este ambiente posterior al 11 de septiembre, es más
importante que nunca que EPICA continúe realizando su trabajo.
Estamos decididos a emplear nuestros recursos y la experiencia adquirida
por muchos años de hacer contactos en las Américas, para
producir materiales y abrir foros de discusión y debate sobre
este nuevo y doloroso contexto.
Desde su nacimiento, la misión de EPICA ha consistido
en promover la paz duradera en el mundo, a través de la construcción
de una sociedad justa e igualitaria. Creemos que todas las personas
son iguales y que merecen iguales oportunidades de acceso a la alimentación,
agua potable, vivienda, trabajo, educación, atención médica
y vida digna. Estamos convencidos de que será imposible mantener
la paz en el mundo mientras haya una minoría de la humanidad
viviendo en la opulencia, consumiendo vorazmente los recursos del planeta,
y por otro lado la mayoría de la población mundial sin
poder satisfacer sus necesidades básicas de sobreviviencia. Creemos
que Dios aborrece tal injusticia y que el espíritu humano se
indigna y se rebela contra ella. La paz no podrá lograrse mediante
la imposición de sistemas políticos, económicos
y sociales que enriquecen a unos cuantos a expensas de la mayoría
Por esta razón, EPICA ha hecho suya la opción
preferencial por los pobres de América Latina y el Caribe, y
ha buscado siempre ser solidaria con las comunidades y organizaciones
populares y con los movimientos de paz y justicia.
Los empobrecidos de las Américas se han ido
organizando más y más de diversas maneras, tanto los campesinos
como los obreros, los indígenas y los negros, las mujeres y las
familias. EPICA tiene un compromiso de manera especial con los pueblos
indios y negros de las Américas y ha apoyado a estos grupos en
su trabajo de manera prioritaria en los últimos años.
En la última década, EPICA se ha enfocado
también de manera especial hacia los asuntos de la mujer y cuestiones
de género en todos sus programas de trabajo. Una reciente donación
de dinero hecha a EPICA confirma esta intención al aportar fondos
para asegurar que los asuntos de género sigan siendo una prioridad
en los próximos años.
La defensa de los derechos humanos ha sido siempre
medular en la labor de EPICA y lo continúa siendo. Aunque las
guerras han terminado, los derechos humanos siguen siendo violados en
América Central, México y el Caribe con una frecuencia
e impunidad alarmantes. EPICA continuará enfocando sus esfuerzos
en derechos humanos en este nuevo contexto de globalización y
militarismo. El tema de los DDHH seguirá estando presente en
nuestras publicaciones, nuestras delegaciones, nuestro activismo y nuestra
asociación con otras organizaciones, y por supuesto también
en nuestra labor con la comunidad inmigrante local.
Estamos convencidos que los derechos humanos incluyen
también los derechos económicos, culturales y sociales.
Nuestra labor en este campo nos obliga a estar al tanto de violaciones
cometidas por la globalización multinacional, la cual aplasta
al pobre con el peso de los pagos de la deuda; por medio de tratados
de libre comercio, afecta el modus vivendi de los pequeños agricultores
al favorecer las ganancias de las multinacionales, en detrimento de
una seguridad nacional alimentaria; viola los derechos de los pueblos
indígenas al apropiarse de sus tierras comunales y recursos naturales;
oprime a mujeres jóvenes y a niños en maquiladoras que
afectan su salud y dañan el medio ambiente; y le niegan a pueblos
enteros el derecho a decidir el curso de su propio desarrollo.
La educación popular, como una herramienta
efectiva y democrática de trabajar con los empobrecidos y excluidos,
constituye otro punto importante para EPICA. Inspirados por el Equipo
Maíz de El Salvador, hemos empezado a dar prioridad a la educación
y metodología populates en nuestro trabajo de la siguiente manera:
1) Traduciendo publicaciones y distribuyendo libros al estilo de versiones
populares, 2) Apoyando la educación y metodología populares
alorganizar talleres y esfuerzos educativos en conjunción con
el "Sur", 3) Promoviendo esta metodología en nuestro
trabajo educativo con jóvenes inmigrantes del área de
Washington y, 4) Incrementando el uso de la educación popular
como metodología en nuestra propia organización.
Finalmente, como una organización ecuménica
inspirada en la fe, EPICA ha estado siempre en una situación
privilegiada para aportar perspectivas desde el punto de vista religioso
-incluyendo perspectivas indígenas en este aspecto- y para trabajar
en conjunto con otras organizaciones similares. En EPICA queremos seguir
desarrollando reflexiones inspiradas en la fe y la conciencia moral,
sobre todo en relación a la globalización/impacto a los
pobres, desenmascarando la violencia de las estructuras económicas
dominantes, y elevando los valores y las utopías de los pobres
en su lucha por crear alternativas de justicia. Estas perspectivas de
fe seguirán siendo parte de nuestras publicaciones y materiales.
Seguiremos trabajando en conjunto con otras organizaciones similares
en el "Sur" y también aquí en Estados Unidos,
con el fin de apoyar campañas de paz y justicia económica
global en el mundo.
Aunque EPICA ya cumplió 33 años, siempre
ha sido una organización pequeña. El habernos expandido
recientemente a cuatro personas de tiempo completo y dos de medio tiempo,
nos ha causado una necesidad urgente de más espacio de oficinas,
nuevas formas de organización y planeación más
efectiva. Hemos sentido también la necesidad de enfocar nuestras
prioridades respondiendo a los nuevos desafíos que se presentan
en el mundo de hoy.
En las reuniones de la mesa directiva en octubre de
2000, el personal y la directiva acordaron llevar a cabo un proceso
de planeación estratégica. Dicho proceso comenzó
en febrero de 2001 bajo la dirección de un comité integrado
por miembros tanto del personal como de la directiva, y continuó
en un proceso de consulta profunda en la siguiente reunion de la mesa
directiva en mayo. analizamos la historia y las transiciones de EPICA,
junto con las principales transiciones en la región de Centroamérica,
México y el Caribe. Identificamos algunas prioridades de programa
y reducimos el número de los programas de EPICA de cinco a tres,
dejando algunas previas areas de énfasis como subtemas o ejes
transversales. Tambien se identificaron las formas en que EPICA tendría
que evolucionar como organización para apoyar a estos programas.
Entre otros un mayor involucramiento de la mesa directiva fue señalada
como deseable.
Entre mayo y octubre de 2001, varios comités
de programa y planeación desarrollaron los planes individuales
para 2002-2004. En la próxima reunión de la mesa directiva
en octubre, se revisó nuevamente el plan a la luz de los eventos
del 11 de septiembre, y finalmente fue aprobada esta última version
del plan estratégico para 2002-2004.
Como se podrá ver en las siguientes páginas,
los principales programas para los siguientes tres años son los
siguientes:
1) Alternativas a la globalización y
al militarismo:
Este programa intenta hacer crecer la conciencia de la gente del "Norte"
sobre las raíces históricas de la guerra y la pobreza
en las Américas, y sobre el impacto negativo de las actuales
tendencias de la globalización multinacional y el militarismo.
También se busca brindar apoyo a movimientos populares del "Sur"
que luchan por construir alternativas sustentables, igualitarias y justas
para contrarrestar este proceso. Por los próximos tres años,
seguiremos acompañando y apoyando la Convergencia de Movimientos
de los Pueblos de las Américas (COMPA), y publicando recursos
para educar a la gente del "Norte" sobre asuntos tan importantes
como el comercio, el desarrollo y la deuda, incluyendo temas como el
Tratado de Libre Comercio de las Américas y el Plan Puebla-Panamá.
Dado el contexto actual, este programa tratará de dar luz a las
causas y el impacto que causa la militarización en las Américas.
2) Construyendo Puentes y Cruzando Fronteras:
Este programa emplea metodología de educación popular
para formar liderazdo entre los latinos y otros grupos marginados en
el área de Washington, DC. Un programa piloto en la escuela Next
Step Charter será la piedra angular de este nuevo proyecto, llevando
a cabo, por otro lado, varias actividades sobre temas de historia e
identidad cultural en el barrio. En coordinación con otras organizaciones,
EPICA creará recursos y materiales que ayuden a sensibilizar
cultural y socialmente a la comunidad latina. Además, EPICA promoverá
intercambios entre pueblos marginados tanto del "Sur" como
del "Norte", para seguir el debate sobre la globalización
y seguir las discusiones sobre el ambiente de guerra que nos envuelve
desde el 11 de septiembre.
3) Publicaciones:
Los libros y reportes de EPICA constituyen un apoyo para su misión,
sus valores y sus programas. Para el periodo 2002-04 las publicaciones
que apoyan los programas de Alternativas a la Globalización y
al Militarismo y Construyendo Puentes, Cruzando Fronteras, tendrán
prioridad especial. Tambien se dará prioridad a las voces y perspectivas
latinoamericanas en contexto actual de guerra contra el terrorismo.
Las publicaciones de EPICA van
sobre todo dirigidas a grupos de iglesia e inspiración cristiana,
organizaciones de paz y justicia, aulas de clase y a la comunidad local.
Es nuestra esperanza que todas las publicaciones de EPICA puedan servir
como parte de campañas para educación y cabildeo. En los
próximos tres años, EPICA va a publicar un mayor número
de materiales bilingues y a incrementar la distribución de libros
en español, para beneficio de las comunidades latinas del área.
Todos los programas de EPICA para 2002-2004 están
interrelacionados. Conferencistas de COMPA y otras organizaciones del
"Sur" podrán ser recursos invaluables para las comunidades
latinas locales, y dicha comunidad va a ser incluida en futuras delegaciones
a México, el Caribe y América Central. Las publicaciones
de EPICA intentarán ser un apoyo a programas como Alternativas
a la globalización y Construyendo Puentes. Al relacionar estos
dos programas, buscamos incrementar la efectividad de cada uno, usando
al máximo nuestros recursos y creando conciencia sobre cómo
las mismas políticas del sistema económico global, afectan
a comunidades tanto del "Sur" como del "Norte" del
planeta.
EPICA ha andado ya un largo camino sobre este aspecto
en los últimos cinco años, sin embargo, como lo muestran
las metas del Plan de Financiamiento y Desarrollo para 2002-2004, todavía
tenemos que tomar decisiones cruciales en este campo. El año
2001 ha sido decisivo para nuestro compromiso colectivo y nuestro plan
estratégico. Tanto el personal como la mesa directiva, estamos
conscientes de que nuestra posibilidad de sobrevivir y florecer como
organización, dependerán de nuestra habilidad para enfocar
nuestro proyecto y nuestra misión, combinando al mismo tiempo
la disciplina organizativa con la inspiración de compromiso para
responder a los retos que nos plantea el futuro.
Este plan es crucial tanto para garantizar el buen
funcionamiento de los programas de EPICA como para asegurar la sobrevivencia
de la organización en el largo plazo. Desde el 11 de septiembre,
más que nunca, las organizaciones sin fines de lucro se enfrentan
con grandes retos financieros para alcanzar las metas presupuestarias.
El plan de EPICA se basa en un manejo responsable de fondos, la paulatina
eliminación de deficits históricos, el manejo de presupuestos
individuales para cada programa, y el diseño de un paquete de
prestaciones que aumenta la estabilidad laboral. Hay tambien un plan
para el crecimiento de la organización lo cual incluye el establecimiento
de una reserva de fondos.